
La conexión entre la salud de las encías y el corazón

El Dr. Miguel Favio Saldaña, con Maestría en Ciencias Odontológicas y Especialidad en Periodoncia, explica que la salud de las encías va mucho más allá de mantener una sonrisa estética. En los últimos años, diversos estudios científicos han demostrado una estrecha relación entre la enfermedad periodontal y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, lo que resalta la importancia de cuidar la salud bucal como parte del bienestar integral.
La enfermedad periodontal es una infección crónica causada por bacterias que se acumulan alrededor de los dientes y provocan inflamación en las encías. Cuando esta infección no se trata oportunamente, puede afectar el hueso y los tejidos que sostienen los dientes, ocasionando movilidad dental e incluso la pérdida de piezas dentales.
Sin embargo, el problema no se limita a la boca. La inflamación persistente puede permitir que bacterias y sustancias inflamatorias ingresen al torrente sanguíneo, favoreciendo procesos que afectan los vasos sanguíneos. Esto puede contribuir al desarrollo o progresión de enfermedades cardiovasculares, como la aterosclerosis, aumentando el riesgo de infarto al corazón o accidente cerebrovascular, especialmente en personas con otros factores de riesgo como hipertensión, diabetes, tabaquismo, obesidad o colesterol elevado.
Es importante aclarar que la enfermedad periodontal no causa directamente las enfermedades del corazón, pero sí puede convertirse en un factor que incrementa el riesgo debido a la inflamación sistémica que genera. Por ello, mantener unas encías sanas forma parte de una estrategia integral para cuidar la salud general.
Algunos signos de alerta incluyen sangrado durante el cepillado, inflamación, enrojecimiento, mal aliento persistente, retracción de las encías, sensibilidad y movilidad dental. Muchas personas consideran estos síntomas normales, cuando en realidad son señales de que es momento de acudir con un periodoncista.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta. Cepillarse correctamente al menos dos veces al día, utilizar hilo dental, acudir periódicamente a limpiezas profesionales y mantener un adecuado control de enfermedades sistémicas ayudan a disminuir el riesgo de enfermedad periodontal y sus posibles repercusiones sobre la salud cardiovascular.
Cuidar las encías es también cuidar el corazón. Una boca sana contribuye a una mejor calidad de vida y forma parte de un enfoque preventivo que beneficia a todo el organismo. La atención oportuna y las revisiones periódicas con un especialista pueden marcar una diferencia importante en la conservación de la salud bucal y general.